Nos solidarizamos con los pueblos de Venezuela, en una sola voz, para demandar respeto a la autodeterminación y la paz. El 3 de enero, el poder del 1% se mostró una vez más en su máxima expresión con la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Este hecho es una consecuencia del profundo desequilibrio en las relaciones de poder y voz, propio de un sistema global diseñado para perpetuar las desigualdades y violencias propias del capitalismo.
El actual sistema colonial, cimentado en la invasión y el genocidio, continúa poniendo todas las formas de vida al servicio de los intereses de los poderes dominantes. La invasión de Venezuela es una confirmación más de la impunidad de los regímenes e intereses globales imperialistas que operan en la región y da rienda suelta al extractivismo, la deuda económica y la militarización en Abya Yala (América Latina y el Caribe).